Ya está en marcha la campaña ‘Salud mental en la desescalada: cómo afrontar el largo camino’, publicada por la Confederación Salud Menta España y que cuenta con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, con el objetivo de dar pautas a la población acerca de cómo afrontar las nuevas situaciones provocadas por la crisis del COVID-19, en el marco de la desescalada del confinamiento que se prolongará a lo largo de las próximas semanas.

Esta iniciativa, que se enmarca dentro del #SaludMentalVsCovid19, contempla ocho escenarios en los que cuidar la salud mental es fundamental: el duelo por pérdida de seres queridos durante el estado de alarma, el conocido como ‘Síndrome de la Cabaña’, la situación concreta de las personas con problemas de salud mental, la prevención del suicidio, las situaciones de desempleo y cierres de negocio, la vuelta al trabajo, la conciliación y vuelta al cole de los niños y las situaciones de estrés de los profesionales sociosanitarios. La campaña, difundida en redes bajo el hasthag #DesescaladaSaludMental, consta de una Guía que se puede descargar en este enlace.

Pautas para la desescalada

Durante el estado de alarma, muchas personas no han podido despedirse de sus seres queridos ni compartir el dolor con su familia o amistades, por eso hay que, además sentir la tristeza y el dolor que forman parte de proceso de duelo, pedir ayuda si la situación nos supera. Otro de los aspectos en los que incide esta campaña es el Síndrome de Cabaña, en el que relacionamos ‘casa’ con ‘seguridad’ y ‘calle’ con ‘peligro’, situación en la que es necesario ser responsable con uno mismo y en la que hay que buscar un equilibrio entre esa zona de confort y salir de casa.

Además, las personas con problemas de salud mental pueden tener vulnerabilidades añadidas en comparación al resto de la población. Por eso, entre las recomendaciones de la campaña se encuentra prestar atención a síntomas nuevos, si alguno ha empeorado, y cuáles resultan más difíciles de sobrellevar que antes. Es necesario recordar que en esta situación es normal tener más estrés, pensamiento obsesivo, dificultad de concentración, estados de alerta y ansiedad. Y, como ya se explicó en la primera campaña durante el estado de alarma, hay que mantener el autocuidado, respetar las horas y horarios de sueño es fundamental en estos momentos.

Otra de las alarmas es que las situaciones de aislamiento pueden tener como consecuencia un aumento de las ideas suicidas. Para ello, siempre es recomendable contar con un ‘teléfono de auxilio’ dentro de la red de apoyo (ya sea familia, amistades o profesional de la Psicología) para llamar a esa persona en cualquier momento que se pueda necesitar. En la campaña se incide en que el primer paso es “reconocer que algo no está bien y compartir cómo te sientes y lo que piensas”. También es importante tener a mano el contacto de entidades como el de la Federación Salud Mental Región de Murcia y las asociaciones federadas que pueden prestar ayuda a la persona en momentos de extrema vulnerabilidad, como por ejemplo el Teléfono de la Esperanza.

 

La incertidumbre, una piedra a superar

Otro colectivo que ha vivido situaciones muy duras durante el estado de alarma y el proceso de desescalada es el de los profesionales sociosanitarios. Para evitar problemas de salud mental como ansiedad, angustia, estrés postraumático o trastornos adaptativos, entre otros, se recomienda compartir las emociones con compañeros y compañeras, tener un diálogo interno amable, y mantener las formas de “rescate” ante situación de estrés. Si el malestar es importante y se mantiene en el tiempo, es necesario pedir ayuda profesional.

La crisis del coronavirus está generando en las personas una sensación de incertidumbre respecto a su futuro laboral y económico, ya que ha provocado la pérdida de empleo o cierre de algunos negocios. Ante esto, es importante reconocer las propias emociones y centrarse en lo que podemos controlar, aceptando que hay cosas que se escapan de nuestras manos. También es importante evitar personalizar: “Cuando estamos pasando por una situación de crisis que nos genera angustia y ansiedad, nos genera también una sensación de que no vamos a poder sobrellevarlo”, explica Alejandra Julio, psicóloga y colaboradora de la Confederación Salud Mental España.

“No es algo que solo te esté pasando a ti. No es algo que solo dependa de ti. Tú no eres el problema. Es una circunstancia absolutamente nueva para todos y estamos generando nuevas formas de afrontarla”, recuerda la psicóloga. Puede también ayudar hacer planes muy a corto plazo durante la desescalada, evitar pensamientos catastrofistas, y no subestimar nuestra capacidad de resiliencia.

Por último, respecto a la situación familiar, los padres y las madres se enfrentan a la incertidumbre de no saber cómo se afrontará tanto la continuación del curso actual, como el curso que viene para sus hijos e hijas, y deben hacerse cargo de su día a día y de los problemas de conciliación. Motivo por el que es importante el control emocional de los padres porque si los padres tienen mucho miedo, los niños tendrán mucho miedo.

Facebook
Twitter
YouTube
LinkedIn